WALBEY exhibe Martirologio en Museo del Pueblo. La autenticidad es la fuerza del artista, dice en video/entrevista
05 de mayo 2012
Por José Antonio Fernández
Enrique Walbey es sin la menor duda el artista más controvertido del sexenio. Su serie de desnudos en las que hombres y mujeres muestran fuerza contenida y en explosión y también dolor, tristeza e impotencia al máximo, mueven el alma de quien las mira.
Walbey no ha negado en su arte los duros tiempos que hoy vive México. Por el contrario, los reúne sin piedad en cada una de sus piezas.
Su serie Martirologio se exhibe en el Museo del Pueblo, a unas cuantas cuadras de Palacio Nacional hacia Tepito (estación Mercado Abelardo Rodríguez del Metrobús).
Vea video/entrevista con el escultor y también director de arte, Enrique Walbey.
máximo
ASEGURAR movilidad social en México, propone Juan Ramón de la Fuente. Fue una de las cualidades del desarrollo estabilizador
01 de abril 2012
Por José Antonio Fernández
En los años cuarenta, cincuenta y parte de los sesenta del Siglo XX, México cosechó muchos triunfos, uno de ellos fue establecer un sistema que permitía la movilidad social. Para conseguirlo, el pilar fundamental fue abrir espacios a dirigentes sociales y políticos populares y también permitir que personas de distintas clases sociales tuvieran oportunidad de cursar nivel universitario.
Esa movilidad social es la que es necesario garantizar para que México tenga un buen futuro, asegura Juan Ramón de la Fuente, exrector de la UNAM y posible Secretario de Educación Pública, si López Obrador gana la Presidencia.
Vea video/entrevista con Juan Ramón de la Fuente, realizada al término de la presentación de la Video/enciclopedia de la Medicina en México, producida por Alejandro Ramos.
¿TODO compra el dinero? Hay quien dice que sí, otros afirman que no. Aquí la historia: Panadero
01 de abril 2012
Por José Antonio Fernández
Quien vive en el capitalismo, vive en la era de la incertidumbre, ya lo dijo John Kenneth Galbraith.
Y es verdad. En estos tiempos de capitalismo, hoy una empresa está en la cumbre y mañana puede desaparecer. Un corporativo es hoy norteamericano y mañana pertenece a los italianos. Hoy quiebra Grecia y hace un efecto dominó que llega hasta la Patagonia. Los gobiernos pueden durar sólo meses y verse obligados a llamar a nuevas elecciones.
Sin previo aviso, surgen nuevos partidos con nuevas siglas que en un par de años logran ascender al poder. Los grandes capitales quieren que los países abran fronteras y quiten todas las prohibiciones, saben que con su dinero pueden comprar todo lo que creen valioso y que les podría dejar altos rendimientos y buenas influencias políticas: como empresas petroleras, televisoras, telefónicas, mineras, centros turísticos... y si no les resulta el negocio, entran en quiebra y algo sucederá, igual en una de esas hasta llega el rescate gubernamental.
Vivimos en la era de la incertidumbre. Nos la vendieron como la mejor de la historia, en la que disfrutamos más de más libertades, de más opciones de desarrollo personal, familiar y colectivo, de más posibilidades de comprar hasta donde nos alcance, de más momentos de gloria si nos va bien, de más diversión y también de más angustias que llevan a millones de personas diariamente directo a la gastritis, los infartos y demás fastidios de la modernidad.
Cuando desde una montaña de mediana altura se observa la ciudad, se escucha el ir y venir que no descansa. Ni entrada la noche hay silencio total. Hay que moverse para sobrevivir en esta era. Ganar plata, dicen los sudamericanos, no hay de otra.
En las librerías hay cientos o miles de manuales para enfrentar esta era de la incertidumbre, en la que no sabemos qué pasará mañana. Nos dicen cómo comportarnos, de qué forma sentirnos mejor, cómo es que podemos llegar a la cumbre, cuáles son las reglas para vender, comprar, perder la virginidad, cuidar nuestras mascotas, vivir en pareja, crear una nueva empresa, echarnos clavados, invertir mejor, lograr un abdomen cuadriculado, bajar de peso, burlar terribles enfermedades, entender a los hijos, conservar a los amigos, pegarle mejor al golf y a la bola de tenis, vivir con intensidad viajes en sitios remotos y cualquier cantidad de ocurrencias que sin duda en ocasiones divierten y sorprenden.
Hoy un empresario se puede convertir en panadero, con el sólo hecho de comprar una panadería. Después puede dejar de ser panadero, por la sóla razón de haber vendido su panadería. La linda historia del hombre panadero que se forja desde niño, difícilmente hoy puede rivalizar con la del gran inversionista que en una mañana manda un boletín a los periódicos avisando de su nueva gran adquisición. ¡Él sí es noticia!
La era de la incertidumbre rompe todas las reglas de la lógica, enloquece al mundo, hace creer que el dinero da la felicidad porque con él se puede comprar, aparentemente, ¡todo!
Los medios de comunicación se adaptaron como nadie a la era de la incertidumbre: noticias calientes hay todos los días. Unos compran, otros venden, otros más quiebran, los de allá se asocian, los de acá cambian leyes, se espían, votan nuevo presidente, pelean candidaturas. El mundo no para.
Y a la mitad de la noche, en plena madrugada, con el fondo musical de los grillos, me pregunto: ¿qué hacer en la era de la incertidumbre? Difícil dar con la respuesta.
Claro está que esta era de la incertidumbre nos lleva a un lugar desconocido, y no sé qué tan peligroso. Por lo pronto, prefiero todavía la historia del panadero que se forjó desde niño.
MÉXICO, país de gente feliz. Ocupa el lugar 23 de 143 naciones. Familia, salud, amistad y trabajo, separado del dinero
25 de marzo 2012
Por Lucía Suárez
Según el Índice de la Felicidad, México es uno de los países en el que la gente es más feliz. Ocupa el lugar 23 de entre las 143 naciones medidas.
Basan la medición en varios factores: esperanza de vida, satisfacción de calidad de vida y huella ecológica.
Antes, otra medición, la de la agencia investigadora IPSOS, había ubicado a México como el tercer país más feliz del planeta.
Estos estudios confirman que la felicidad no necesariamente está ligada con el dinero.
Es común que las investigaciones sobre felicidad registren un dato importante sobre la felicidad mexicana: en general, el mexicano considera que si la familia está bien y se encuentra unida, se puede sentir feliz. También le da felicidad tener lazos de amistad, salud y trabajo.
Estos cuatro factores (familia, salud, amistad y trabajo), el mexicano sabe separarlos del factor dinero, lo que le permite gozar mejor de la vida aunque sus finanzas no necesariamente cumplan con sus expectativas.
JUAN SAN JUAN expone Urbes Imaginarias. Retrata el Tianguis Erótico y maniquís que marcan historia, vida y deseo
18 de marzo 2012
Por José Antonio Fernández
Las fotos de Juan San Juan son una revelación del modo de vida y de pensar del mexicano en este Siglo XXI. Lo hacen con mucho sentido del humor.
Nos recuerdan que siguen acompañándonos con una fortaleza propia sin límite, símbolos que desde hace décadas son parte muy activa de nuestra vida moderna: Bellas Artes, la Torre Latinoamericana, la piratería, el tianguis, la contradicción entre los modelos a seguir y nuestra imagen real, el gusto por los tacos y el tumulto.
Retrata nuestro ingenio folcórico y despreocupado, parte fundamental de la idiosincracia mexicana, capaz de hacer durar las cosas tanto tiempo como se pueda, sin importar que la estética de origen desaparezca por completo... al fin que da lugar a una nueva estética deveras original con toques surrealistas.
Juan San Juan exhibe en su exposición Urbes imaginarias, fotografías logradas con un sólo disparo (ninguna es collage creado en computadora). Es un paseante gozoso de las calles de la Ciudad de México.
Captura de forma instantánea, con el espíritu de la primera fotografía, reflejos en aparadores que el espectador puede convertir en historias tan vibrantes como su historia personal e imaginación se lo permitan.
Nos recuerda también que cada maniquí encierra mil deseos y mil rechazos, se convierte en un espejo de vida para quien lo observa.
Atención especial merece el divertido desparpajo con el que muestra el Tianguis Erótico, con algunos maniquís asincerados, esos sí hechos con una mentalidad contemporánea incluyente, que prometen (o aseguran) momentos de sexo sin freno predestinados a fomar parte del anecdotario más platicable.
Invito a ver el recorrido por la exposición Urbes Imaginarias, del director, productor y fotógrafo Juan San Juan, que puede ser visitada hasta el 16 de mayo en el Museo Archivo de la fotografía, ubicado atrás de Catedral. En Guatemala 34, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.